Los gastos de representación son frecuentes en las empresas, más en esta época del año, pero también uno de los que más cuestionamientos genera en una fiscalización. Un gasto bien sustentado puede deducirse; uno sin respaldo puede convertirse en un reparo.
En este Informativo Tributario, te explicamos en qué consisten estos gastos, cuanto puedes deducir y como sustentarlos.

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